17 jul 2012

Víctimas del fuego cruzado de la lucha antidrogas

BBC Mundo - Noticias - Víctimas del fuego cruzado de la lucha antidrogas


Honduras se encuentra al borde de una guerra contra las drogas con agentes antidrogas estadounidenses ayudando a las fuerzas locales a luchar contra las bandas organizadas, que trafican con toneladas de cocaína con destino a Estados Unidos, como informa Stephen Sackur del programa HARDtalk de la BBC.
La profunda herida de bala en el muslo de Hilda Lezama es una muestra de la situación de Honduras como un nuevo frente en la guerra de Estados Unidos contra las drogas.

20 jun 2012

La defensa interamericana, en debate

Por Juan Gabriel Tokatlian  | Para LA NACION

La conmemoración de la Guerra de las Malvinas, de la que se han cumplido treinta años, debería tener por lo menos dos propósitos: por un lado, propiciar un gran diálogo nacional tendiente a forjar un mejor entendimiento (razones, motivaciones, efectos) de lo ocurrido y una serie de ciertos acuerdos básicos (hacia el futuro) en torno al tema de las islas; por el otro, repensar aspectos claves de la política exterior del país y avanzar en el diseño de una estrategia internacional de largo plazo.

En la intersección de ambos objetivos, hay un tema interesante escasamente mencionado en los debates sobre las Malvinas: ¿qué hacer con el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) de 1947? Este instrumento -primer compromiso militar y multilateral de Estados Unidos en el comienzo de la Guerra Fría- fue invocado en 1982 por la Argentina, pero no fue puesto en práctica. Para la fecha, su descrédito era evidente: su uso efectivo, en tanto medio para enfrentar las amenazas extracontinentales, se había centrado en Cuba durante 1962; primero, para la exclusión de la isla del sistema interamericano, y después, para la crisis de los misiles.

El anticomunismo, más que el compromiso conjunto y la defensa colectiva, era la razón de ser del TIAR. La inutilidad del tratado se hizo patente en el caso de las Malvinas. Su deterioro y maleabilidad se hicieron más elocuentes en los años 80. Washington no lo utilizó cuando invadió Granada en 1983, cuando auspició la guerra de baja intensidad en América Central, cuando lanzó la operación militar antinarcóticos Blast Furnace en Bolivia en 1986 y cuando invadió Panamá en 1989. En los años 90, y con el auge inicial de las intervenciones humanitarias (por ejemplo, Haití, en 1994), ni siquiera se esbozó el recurso al TIAR a pesar de la laxitud implícita en su artículo 6, que llama a adoptar medidas colectivas ante "una agresión que no sea ataque armado".

Sin embargo, en 2001 el tratado conoció un breve renacimiento simbólico: con la iniciativa de Brasil, que recurrió al artículo 3 ("un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado Americano será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos") del tratado, el continente cerró filas junto a Estados Unidos después de los atentados del 11 de Septiembre. Sin embargo, el ataque a Irak por parte de Estados Unidos y una "coalición de voluntarios" (de la que hicieron parte países miembros del TIAR) mostró -otra vez- que el comportamiento de free-rider seguía vigente en la región cuando de usar la fuerza se trata.

Durante la última década, el TIAR, y el conjunto de instancias vinculadas a la defensa y la seguridad en el marco de la Organización de Estados Americanos (OEA), tales como la Junta Interamericana de Defensa (JID), el Colegio Interamericano de Defensa (CID) y el Consejo de Seguridad Hemisférica (CSH), se han preservado intactas. En consecuencia, ha prevalecido un statu quo de bajo perfil: episódicamente, hay anuncios orientados a sugerir la necesidad de ciertas modificaciones, pero, en los hechos, nada se reestructura. Los incentivos al cambio de burocracias arraigadas, convencionales e ideológicas son bajos. Asimismo, Washington no tramita en esos ámbitos sus decisiones estratégicas respecto a la región. Por ejemplo, no siguió los canales institucionales colectivos ni civiles bilaterales para informar a América latina que restablecía la IV Flota.

En ese contexto, hay dos alternativas para generar alguna transformación. Una opción es la revisión del TIAR. Esta opción reformista es deseable, pero ni los antecedentes ni la coyuntura son demasiado auspiciosos. En 1975 se redactó un Protocolo de Reformas, pero nunca entró en vigor, pues sólo ocho de los 21 firmantes lo ratificaron. La diversidad actual de realidades en materia de defensa en el continente es tal que procurar una convergencia para readecuar el TIAR es intrincado: seguramente los países centroamericanos y caribeños, angustiados por el fenómeno de las drogas y muy condicionados por Estados Unidos, no se sumarían a un esfuerzo reformista; algunos de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) prefieren abandonar el TIAR antes que reformarlo, y posiblemente los países del Cono Sur propongan cambios muy moderados y graduales que no despiertan mucho entusiasmo en la región.

Otra opción es retirarse del TIAR. Lo intentó Perú en 1990 y un año después regresó. Ya lo hizo México (bajo la presidencia de Vicente Fox) el 6 de septiembre de 2002 y no pagó, de cara a Washington, un precio alto. Acaban de anunciar -en la última reunión de la Organización de Estados Unidos en Cochabamba- cuatro países del ALBA (Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia) que harán, en breve, lo propio. Washington consideró "desafortunada" la decisión y habrá que ver qué acciones emprende. Hay aquí un problema de acción colectiva: la eventual molestia o represalia de Washington se reducirá sólo si dos o más países de tamaño grande y medio se deciden a dejar el TIAR.

La Argentina podría desplegar una política más activa hacia el TIAR. Su posición a favor de un reformismo pragmático -razonable pero profundo y efectivo- debería quedar clara. Sin embargo, también podría contemplar el retiro, junto con países como Brasil, Chile y Perú, si fuera posible alcanzar un consenso fuerte entre, por lo menos, esos países.

En todo caso, eludir la discusión en torno al TIAR es poco práctico; lo que es imperativo es hacerle entender a Estados Unidos que el sistema de defensa interamericano es cada día más obsoleto y disfuncional para nosotros y para ellos. Ya era inadecuado al momento de Malvinas; hoy es aún más anacrónico. En ese sentido, y a treinta años de una guerra que no debió lanzarse pero aconteció, poner el TIAR a debate es válido, oportuno y necesario.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1482921-la-defensa-interamericana-en-debate

23 mar 2012

Presidentes de Centroamérica se reunirán para discutir alternativas a la "Guerra contra las drogas"

Cuatro reformas listas para ser consideradas e implementadas


El sábado 24 de marzo, el presidente de Guatemala Otto Pérez Molina auspiciará una reunión con los presidentes centroamericanos para hablar sobre enfoques alternativos que, a diferencia de las políticas actuales, pudieran confrontar mejor el impacto del tráfico ilícito de drogas en el istmo. Los presidentes centroamericanos siguen divididos sobre las declaraciones recientes de Pérez Molina sobre la necesidad de considerar la legalización de las drogas, sin embargo ellos han recibido con satisfacción la propuesta de tener una discusión sobre alternativas a las políticas de drogas actuales. Lo ideal sería que la reunión de mandatarios culminará con el compromiso de sostener un debate significativo y riguroso sobre alternativas a la actual "guerra contra las drogas". Este compromiso debe incluir propuestas concretas para crear un marco que avance las discusiones, las cuales deben incluir a la sociedad civil, expertos y todas las partes involucradas.

La creciente frustración con el fracaso de los esfuerzos de control de drogas, respaldados por Estados Unidos, es el motivo por el cual se da este llamado al diálogo, pues el enfoque actual no ha frenado la producción de drogas, el tráfico o el consumo. Además las políticas actuales han generado importantes costos económicos, sociales y políticos en toda la región.

Independientemente de los resultados de la reunión del sábado, la respuesta al llamado de Pérez Molina a considerar la legalización ha revelado el descontento generalizado que existe en la región—entre los funcionarios de gobierno y los ciudadanos—con las políticas actuales, y la necesidad urgente de desarrollar enfoques que sean más eficaces y más humanos. El gobierno de Estados Unidos, por su parte, ha expresado su continua oposición a la legalización, pero también ha reconocido que el asunto es un tema legítimo de discusión. La insatisfacción con el enfoque actual se ha vuelto tan pronunciada que Estados Unidos ya no puede darle la espalda a la convocatoria de sostener un debate de fondo. En una sesión de preguntas y respuestas con el Departamento de Estado en Twitter el pasado 21 de marzo sobre la próxima Cumbre de las Américas, la Subsecretaria de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Roberta Jacobson, respondió a una pregunta formulada por WOLA diciendo: "Damos la bienvenida a la discusión de nuevos enfoques para asegurar soluciones integrales al problema".
El debate sobre la legalización, despenalización y descriminalización de drogas—términos que con frecuencia son usados intercambiablemente pero que representan tres enfoques distintos—sin duda será largo y complicado. Sin embargo, a medida que se abre el debate, se observa que ya existen propuestas que podrían mitigar algunos de los peores problemas causados por las mismas políticas de drogas. Entre las cuatro opciones expuestas aquí, tres entran cómodamente dentro de los confines de los actuales tratados internacionales sobre drogas. La cuarta—apuntando hacia mercados legales y regulados de cannabis—representa un reto a los tratados pero también es un desafió inevitable y beneficioso.

Descriminalizar el consumo de drogas. El uso de drogas debe ser tratado como un asunto de salud pública más que un asunto criminal. Hace diez años, Portugal descriminalizó la posesión de drogas para el consumo personal, lo que significa que los consumidores de drogas ya no son encarcelados por usar o poseer drogas. Los resultados hasta la fecha son positivos: el uso de drogas inyectadas ha bajado considerablemente, así como el índice de muertes por VIH/SIDA y otras enfermedades infecciosas, más usuarios de drogas problemáticos están en tratamiento y el crimen relacionado con las drogas ha bajado.

Reformar leyes de drogas severas e ineficaces. Muchos países en la región tienen leyes de drogas que no hacen diferencia entre ofensas leves, medias y altas, ofensas violentas y no violentas, y el tipo de drogas; todas son propensas a sentencias mínimas obligatorias y severas. Las leyes de drogas deben ser reformadas para asegurar la proporcionalidad en las sentencias y alternativas para ofensores no violentos y de bajo nivel. Las cárceles se han convertido en escuelas para las organizaciones criminales y las pandillas. Los ofensores leves ingresan a la cárcel sin vínculos al crimen organizado pero salen con vínculos establecidos.

Priorizar las estrategias de aplicación de ley que intentan reducir la violencia asociada con el tráfico de drogas. La aplicación de ley tradicional tiende a incrementar la violencia al incitar a aquellos involucrados en el tráfico de drogas a defenderse con violencia y con la amenaza de violencia. La aplicación que se enfoca en los sujetos más violentos puede ayudar a mitigar los efectos más perjudiciales del tráfico de drogas incluso sin tener que disminuir el mercado mundial de drogas. En Estados Unidos, muchos lugares han llevado a cabo estrategias de “disuasión dirigida” con mucho éxito en cuanto a reducción de niveles de violencia y en cuanto a mejorar la vida en las comunidades más afectadas por las drogas y la guerra contra las drogas.

Avanzar con la creación de mercados legales y regulados para el cannabis.El cannabis es la droga ilícita más usada y más producida, y comparativamente tiene menos riesgos que muchas otras substancias (incluyendo drogas legales). El enfoque prohibicionista hacia el cannabis causa un daño enorme a aquellos que se ven atrapados en el sistema penal. Actitudes en muchos países más tolerantes hacia el cannabis, incluyendo en los Estados Unidos, sugieren que tarde o temprano, gobiernos estatales y municipales empezarán a virar hacia mercados legales y regulados, de este modo reduciendo algunos de los fondos que enriquecen actualmente a las organizaciones criminales.

Tal como evidencian en estas opciones, el progreso en los pasos que alejan a las políticas del paradigma de la guerra contra las drogas y que se orientan hacia enfoques más efectivos y humanos pueden ser llevados a cabo en distintos niveles y lapsos de tiempo. La reunión de los presidentes en Guatemala ofrece una oportunidad nueva y optimista en el debate sobre políticas de drogas. La reunión no debe caer en las posiciones polarizadas y estériles del pasado, más bien debe abrir la puerta hacia una consideración amplia sobre las muchas posibilidades prometedoras alternativas al statu quo.

Fuente: http://www.wola.org/es/noticias/central_american_presidents_to_meet_to_discuss_alternatives_to_war_on_drugs

22 mar 2012

Presidente Barack Obama visita El Salvador y otorga 200 millones de dólares

El presidente Barack Obama anunció en El Salvador que EE.UU. proporcionará $200 millones de dólares como parte de un programa para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en Centroamérica.

Según el presidente, el programa debe contribuir a los esfuerzos de seguridad en la región en virtud de una estrategia conjunta que los países del área desarrollarán por sí mismos en los próximos meses.

De acuerdo con la Casa Blanca, entre los participantes en la iniciativa figurarán México, Colombia, Chile, España, Canadá, y también la Unión Europea y el Banco de Desarrollo Interamericano.

En una rueda de prensa al término de una reunión de más de una hora con el mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, Obama resaltó la idea de tener fronteras más seguras combatiendo la pobreza y los factores sociales que lanzan a los jóvenes en brazos del crimen organizado.

Al referirse a la inclusión de El Salvador en el programa de Socios para el Crecimiento, el presidente señaló que los dólares son importantes, pero tienen que ir de la mano de reformas institucionales. “No se puede seguir esperando que el desarrollo venga de afuera”, dijo.

También anunció otra iniciativa para un mejor control fronterizo, la “Alianza para los Cruces” y dijo que EE.UU, colaborará con los pases en la región “para hacer las fronteras más eficientes y más seguras, de modo que alentemos el comercio y el crecimiento económico en lugar de limitarlo”.

Obama resaltó la idea puesta de relieve por el presidente Funes de eliminar las causas que hacen pensar a la gente que tiene que ir “hacia el norte” para poder alimentar a sus familias, y dijo seguir creyendo en la necesidad de que EE.UU. realice una reforma migratoria integral. “No va a ser fácil”, dijo, pero indicó que confía que a la larga pueda lograrse.

Por su parte, Funes dijo que la pobreza y la exclusión social han propiciado el terreno fértil en la región para los delincuentes y narcotraficantes, y señaló que hay que invertir más en políticas de prevención, pero también atacar la demanda de narcóticos. “Si consumo no hay oferta”, subrayó.

A raíz de la llegada de Obama a San Salvador se registró un sismo de 3,1 grados en la escala de Richter, sin mayores consecuencias, puesto que las autoridades no reportaran ni daños ni víctimas,

La casa Blanca informó que la visita de Obama fue recortada unas horas y que el presidente regresará el miércoles por la mañana a Washington. La hora de partida será a las 11.00 horas locales (17.00 GMT), en lugar de las 13.30 horas previstas en el programa original.

El adelanto de la partida motivó la cancelación de una visita al sitio arqueológico Joya de Cerén, y en su lugar Obama sostendrá una teleconferencia con sus asesores antes de regresar a Washington.

La llegada

El presidente de EE.UU. fue recibido por el mandatario Mauricio Funes, en la Casa Presidencial salvadoreña para discutir temas de interés bilateral y afianzar la relaciones entre los dos países.

Acompañados por sus respectivas esposas e hijos, ambos mandatarios se saludaron y, posteriormente, entraron al Palacio para la reunión, después de la cual ofrecerieron la conferencia de prensa conjunta.

Obama y su esposa, Michelle Obama, partieron de Santiago de Chile para la última escala de su gira por América Latina en San Salvador.

El alcalde de San Salvador, Norman Quijano dio la bienvenida a la familia presidencial, entregó las llaves de la ciudad al presidente Obama y lo declaró visitante ilustre y huesped de honor.

La agenda incluye una cena oficial en el palacio presidencial salvadoreño. La señora Obama también se reunirá durante el día con jóvenes salvadoreños.

La visita a la Catedral Metropolitana y a la cripta de monseñor Oscar Romero, planeada para el miércoles 23 de marzo, se realizará esta misma tarde, según informaron autoridades hondureñas.

20 mar 2012

Con dinero de EE. UU., Colombia entrenaría a otros países en seguridad

El país ha capacitado a unos 11.000 uniformados de Centroamérica que sufren el narcotráfico.

Una partida de 18 millones de dólares asignó la Comisión de Apropiaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos para que Colombia entrene a policías y militares de Centroamérica y el Caribe en la lucha contra el narcotráfico.

De ser aprobados estos recursos por el Congreso, se convertirían en una ayuda adicional a la que Washington entrega a Colombia cada año y que para el 2013, según la propuesta de la Casa Blanca, sería de 330 millones de dólares.

Lo que el programa de seguridad busca es que Colombia, dada la gran experiencia en la lucha contra el narcotráfico, comparta sus conocimientos con otros países que hoy sufren ese flagelo.

A la fecha, el país ha entrenado a unos 11.000 policías y militares de Centroamérica, particularmente de México, Honduras y Guatemala.

El gobierno colombiano venía insistiendo en este tema desde hace dos años, y en abril pasado, durante la Cumbre de las Américas en Cartagena, los presidentes Barack Obama y Juan Manuel Santos lo retomaron. Los mandatarios hablaron de los términos, pero no de los fondos para financiar el programa.

EE. UU. ya había aportado algunos fondos para este programa (ayudó en la construcción de una academia para el entrenamiento), pero fueron recursos menores y sacados de la ayuda regular.

Pero los recursos adicionales para Colombia pueden ser aún más. El presupuesto aprobado por la Cámara incluye 30 millones de dólares adicionales -si se compara con la solicitud de Obama a comienzos del año-, con lo que la ayuda subiría a 360 millones en el 2013. Al Ejército, por ejemplo, se le eleva en un 25 por ciento (de 30 a 40 millones).

Fuente: http://www.eltiempo.com/politica/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-11831403.html

14 mar 2012

Triángulo norte, vital en lucha antidrogas


El funcionario para asuntos de narcotráfico de Estados Unidos visitará Guatemala, El Salvador y Honduras.

El subsecretario de Estado de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, William Brownfield, anunció ayer una gira para finales de marzo en los países del llamado triángulo norte: Guatemala, El Salvador y Honduras. El funcionario estadounidense es uno de los responsables de la ejecución de la Iniciativa Regional de Seguridad para América Central (CARSI, en inglés), que prevé donar $361 millones a una región considerada como importante ruta de cocaína hacia Estados Unidos.
Brownfield, quien visitó El Salvador en febrero de 2011, dijo, a través de una videoconferencia, que espera reunirse con autoridades de los tres países. Especificó que ofrecerá helicópteros a Honduras para el combate al narcotráfico. En ese país visitará la cárcel de Comayagua, donde murieron 361 internos en un incendio el pasado 14 de febrero.
El funcionario agregó: “Los tracks (sic) de radar indican que la gran mayoría del tráfico aéreo y más de la mitad del tráfico marítimo de la droga ilícita que entra a América Central entra por Honduras y Guatemala”.
Brownfield dijo que CARSI implica un apoyo a los siete países de Centroamérica, a través del Sistema de Integración Centroamericana, pero puntualizó que el interés de Estados Unidos se centrará en el triángulo norte. “Admito que vamos a concentrar nuestros esfuerzos en este momento en los tres países que sufren las consecuencias peores que cualquiera de los otros de la violencia, de la tasa de homicidios y del tráfico de la droga ilícita”, dijo.
El subsecretario, quien fue embajador en Colombia entre 2007 y 2010, previó que en algunos años, como consecuencia “lógica”, el narcotráfico podría movilizarse al Caribe ante la presión que se ejercerá, según él, a través de CARSI en Centroamérica.
Brownfield, al igual que otros funcionarios del Gobierno estadounidense, se mostró contrario a la iniciativa de despenalización de drogas que ha propuesto el presidente de Guatemala, Otto Pérez. Sin embargo, apuntó que si se debate sobre el tema, habrá que hacerlo con propiedad. “Lo que necesitamos, si queremos tener un debate, son personas pragmáticas, ofreciendo un ejemplo claro, detallado. ¿Qué quiere decir descriminalización o legalización? ¿Qué categoría?”, manifestó.

19 feb 2012

América Latina rompe el tabú de la despenalización de la droga


(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. Las ideas de cómo combatir las drogas están cambiando de forma significativa en América latina. Hasta ahora era inaudito oír hablar a presidentes en ejercicio sobre la posibilidad de la despenalización de la producción, del tráfico y del consumo de la droga. En el último año, sin embargo, varios mandatarios en ejercicio se han unido a las posturas que sostienen expresidentes y académicos en favor de la despenalización.

Este movimiento en pro de la despenalización ha abierto de par en par una puerta que lleva a discutir un cambio de táctica en el combate a las drogas. Algo que ya en noviembre pasado proponía Juan Manuel Santoscuando afirmaba que era “hora de volver a pensar en la guerra contra las drogas…Un nuevo enfoque debe tratar de tomar distancia de la ganancia de violencia que viene con el tráfico de drogas … Si eso significa la legalización, y el mundo piensa que es la solución, voy a darle la bienvenida no estoy en contra de ella”.

El último en sumarse a esa posición ha sido el de Guatemala,Otto Pérez Molina quien propuso el sábado pasado despenalizar las drogas, tema que llevará a la próxima reunión de seguridad con líderes centroamericanos: ”es llevar el tema a la mesa de la discusión. Esto no significa que se va a tomar una decisión. Ya no sería un delito transportar o trasladar la droga. Todo esto tiene que estar regulado”.

Pérez Molina y Santos rompen un tabú

Pérez Molina explicó que la lucha contra el narcotráfico supone costos muy altos para los estados latinoamericanos y sólo neutraliza el problema sin lograr erradicarlo: ”con toda la tecnología y los recursos y millones de dólares que dio Estados Unidos el problema no ha disminuido. Se habló del éxito del Plan Colombia pero lo único que hicieron los grandes carteles fue neutralizarlo”.

Esto no hace sino volver los ojos hacia la responsabilidad que tiene el principal consumidor, Estados Unidos, en el tráfico de drogas: “estamos trayendo el tema al debate. Hoy (ayer) la reunión es para fortalecer los mecanismos para luchar en contra del crimen organizado, (pero) mientras el consumo no se logre reducir, el problema (del tráfico de drogas) va a seguir”.
El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, a la derecha, y el presidente de El Salvador, Mauricio Funes
Inmediatamente la Embajada de Estados Unidos en Guatemala emitió un comunicado asegurando que Washington “continúa oponiéndose a tales medidas, porque la evidencia muestra que nuestro problema compartido de la droga es una gran amenaza a la salud pública y a la seguridad”.

De todas formas, Estados Unidos ha reconocido la parte de culpa que le toca en todo este asunto.

La secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton ha admitido la corresponsabilidad que le toca a Estados Unidos en el combate a las drogas: “aceptamos nuestra cuota de responsabilidad, como dije hace un año, en este mismo escenario, EU es su socio y los apoya. Sabemos que la demanda de drogas es el combustible de este comercio, que las armas facilitan la violencia en México y EU tiene que hacer y está haciendo su parte para encarar estor retos”.
Pero Pérez Molina ha recordado que el gran consumo de la droga está en Estados Unidos, por lo que “hay una corresponsabilidad que no está balanceada”: ”Yo sé que aquí tomamos el atrevimiento de sacar el tema, y lo que tenemos que hacer es sentarnos y discutirlo. Lo de la droga es un asunto que implica a todo el mundo y que afecta a gran escala. Va a llevar mucho tiempo discutirlo”.

Como señala Alfredo Kaltschmitt en el diario Prensa Libre “son los países que generan el 90 por ciento de la demanda de drogas los que deben legalizar la producción, distribución y uso de las mismas. Y destinar los 40 millardos que cuesta la guerra antidrogas en prevención y tratamiento. Un cambio que, como insisten tantos intelectuales, beneficiaría al mundo entero”.
Juan Manuel Santos
Esta postura del guatemalteco ya fue puesta sobre la mesa por el prsidente colombiano Juan Manuel Santos para quien el tema debe dejar de ser considerado un tabú: “como presidente de Colombia y con la autoridad que me da como colombiano, este tema no puede seguir siendo un tabú. Discutamos alternativas”.
Santos respondió así a planteamiento sobre la despenalización expuesto por el escritor y ex vicepresidente nicaragüense Sergio Ramírez(“sé que esta no puede ser una opinión de Estado y un presidente de la República no puede expresarla. Pero como yo soy un ciudadano común y corriente, yo sí puedo. La solución es despenalizar la droga. Hay que despenalizarla”).

A esto Santos respondió que no que no está en desacuerdo con ello: “y lo digo como presidente de la República: esa solución sería aceptable para Colombia, si el mundo entero la toma”.

Incluso el Gobierno brasileño de Dilma Rousseff analiza la posibilidad de despenalizar el consumo de algunas drogas, pero sólo anunciará su decisión luego de un análisis «profundo», al tiempo que prepara un programa de combate al crack, «la peor droga», dijo el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo: «Estoy a favor de que se discuta el asunto. Tenemos que discutir ese tema de forma abierta, sin dogmas. Existen argumentos positivos de los dos lados».

Las duras críticas de Felipe Calderón

Estas posturas de algunos presidentes en ejercicio favorables a despenalizar la producción, tráfico y consumo de drogas, son algo novedoso en la región donde lo común era hasta ahora que los expresidentes tras dejar el cargo se mostraran favorables a la despenalización, algo que durante sus mandatos no habían expresado.

Los expresidentes César Gaviria, Ernesto Zedillo y Fernando Enrique Cardoso lanzaron esta propuestacomo líderes de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, un grupo integrado por 17 personalidades de la región que pretende impulsar una nueva estrategia  en la guerra contra los estupefacientes.

El Presidente de México, Felipe Calderón
“Estoy a favor de la despenalización de todas las drogas”, declaró Cardoso en entrevista al diario Folha de Sao Paulo: ”cuando digo despenalizar, defiendo que el consumo no sea más considerado un delito, que el usuario no pase más por la policía, por el tribunal, por la cárcel. Pero la sociedad puede mantener penas que ayuden a la persona a salir de las drogas, como llevarla al hospital por un tiempo o trabajo comunitario”.
El colombiano César Gaviria incide en que ”el problema es que las actuales políticas están basadas en los prejuicios y temores y no en los resultados…En muchos estados de EU., como es el caso de California, han comenzado a cambiar la política federal en cuanto a la tolerancia de la marihuana para fines terapéuticos, y en Washington hay un cierto consenso de que la actual política (de represión) está fracasando”,

Los estadounidenses Bill Clinton y Jimmy Carter han mostrado igualmente su respaldo a estas tesis.

Quien más crítico se ha mostrado con estas tesis de los expresidentes ha sido  Felipe Calderón al resaltar una paradoja: “hubiera sido deseable que todos ellos hubieran puesto en práctica lo que ahora dicen como expresidentes. Yo prefiero más bien actuar ahorita…La verdad es que hay una característica, y yo prefiero actuar como presidente y ellos prefieren actuar como expresidentes. Es una diferencia”.

Y luego recordó: “estoy haciendo como presidente lo que debo hacer y yo mis opiniones las vierto como presidente. Segundo, yo no creo en alternativas tan radicales, por ejemplo, hablan de despenalizar el consumo. Señores eso está hecho, ya lo hice y ¿cuál es el resultado?, no hay ningún resultado significativo”.

Más allá de la verdad que esconden estas palabras lo cierto es que el tema de la despenalización se ha colocado plenamente sobre la mesa, que lo están haciendo presidentes en ejercicio poco sospechosos (un derechista como Pérez Molina y quien más golpes ha asestado a la narcoguerrilla de las FARC como Santos) y que Estados Unidos está siendo señalado como la parte fundamental a la hora de solucionar el problema.
Toda esta corriente de cambio la reconocen hasta figuras que rechazan la despenalización, como la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla: “esa es una discusión que no es nueva, se ha venido planteando en distintos foros, de manera que no veo yo por qué en Centroamérica no se pueda plantear también el debate, pero claro que es un debate que implica un abordaje serio, muy riguroso, a efectos de no verlo simplemente como una medida paliativa y simplista porque no lo es”.