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26 may 2013

Biden: “Legalizar las drogas no reducirá la violencia”


Joseph Biden, vicepresidente de EU, afirma que el gobierno norteamericano ha brindado un nivel de cooperación sin precedente a países como Colombia, no sólo en contra de las drogas que fluyen hacia al norte, sino también para frenar el flujo de armas y el dinero hacia el sur.

WASHINGTON.— Estados Unidos está abierto a dialogar sobre la legalización de las drogas, pero no caminará por la senda de la descriminalización, advirtió en una entrevista exclusiva el vicepresidente de ese país, Joseph Biden, quien inicia hoy en Colombia una nueva gira por la región, con visitas a Brasil y Trinidad y Tobago.

“No creemos que una legalización amplia de las drogas resolverá el problema o reducirá los niveles de violencia que sufre nuestro hemisferio, y por eso seguimos oponiéndonos a la legalización de las drogas”, dijo Biden.

El presidente Obama estuvo hace un mes de gira por México y Costa Rica. Ahora lo hace usted y es claro que hay interés. ¿Pero cómo despejar las dudas que aún existen en la región sobre el compromiso de EU con Latinoamérica?

Durante las próximas décadas, estaremos poniendo nuestro enfoque en las regiones donde vemos mayores oportunidades, y en realidad no tenemos que buscar más allá del continente americano. No existe otra región en el mundo que contribuya más a la prosperidad de Estados Unidos que el hemisferio occidental, ya sea a través de nuestros crecientes enlaces económicos, culturales o familiares.
Creemos que la mejor forma de avanzar en estos objetivos es a través del compromiso activo con un amplio número de socios, con los que compartimos valores e intereses mutuos. Por eso es que el presidente, en su primer viaje a la región, prometió una política exterior basada en la colaboración y en la responsabilidad compartida.
Por eso el presidente viajó a México y a Costa Rica; por eso yo estoy viajando a Colombia, Brasil y Trinidad y Tobago; y por eso vamos a recibir a los presidentes de Perú y de Chile en junio, y a otros visitantes de América Latina en el segundo semestre del año. Tendremos, pues, el más alto nivel de compromiso que hemos tenido con América Latina en mucho, mucho tiempo, porque hay muchas oportunidades.

El hemisferio occidental ha experimentado un notable crecimiento económico, así como una profunda transformación democrática. Los gobiernos anteriores han prometido una relación más equitativa y más profunda con la región, pero debo decir que nosotros ya hemos cambiado la forma de relacionarnos con nuestros socios. La pregunta ya no es qué podemos hacer por América Latina, sino qué podemos hacer con Latinoamérica.

Recientemente la
OEA entregó un esperado informe sobre las drogas, en el que recomienda que los países miembros hagan un giro hacia la descriminalización en la lucha contra las drogas. ¿Respaldará su gobierno esa iniciativa?

Entendemos y respetamos que algunos líderes de la región han expresado su frustración por el efecto tan devastador sobre nuestros pueblos, causado por el crimen transnacional que se alimenta del tráfico de drogas. Sea apoyando el valiente trabajo del presidente (colombiano Juan Manuel) Santos o de otros líderes de la región, el pueblo estadounidense entiende el impacto del tráfico de drogas en las sociedades de América Central y el Caribe, y algunas partes de Sudamérica.

Sabemos que no podemos ver el asunto de la oferta de drogas en América Latina sin también tocar el tema de la demanda en Estados Unidos. Por eso hemos invertido miles de millones de dólares en programas de prevención y en tratamientos contra la drogadicción para abordar el problema de las drogas no solamente desde una perspectiva criminal, sino también como un asunto de salud pública. También por eso hemos brindado un nivel de cooperación sin precedente a países como Colombia, no sólo en contra de las drogas que fluyen hacia al norte, sino también para frenar el flujo de armas y el dinero hacia el sur.

Entendemos que nuestros socios también quieren sostener un diálogo para analizar si las leyes que están vigentes ahora están empeorando la situación. Nosotros estamos dispuestos a tener esta discusión. Sin embargo, no creemos que una legalización amplia de las drogas resolverá el problema o reducirá los niveles de violencia que sufre nuestro hemisferio y por eso seguimos oponiéndonos a la legalización de las drogas. Las organizaciones criminales transnacionales que trafican con drogas tienen negocios altamente diversificados de los que también obtienen ganancias sustanciales, como el tráfico de personas, el secuestro, la extorsión y la corrupción. Más allá de eso, los desafíos sociales, de salud y de calidad de vida que el público enfrenta cuando las drogas son más amplias y fácilmente accesibles, son monumentales.

Usted y el presidente Obama han dicho que están dispuestos a respaldar el proceso de paz en Colombia. Denos su lectura de las actuales negociaciones y explique, en lo posible, de qué manera creen que pueden ser útiles

Los líderes de Colombia, incluyendo al presidente Santos y su gobierno, merecen un enorme reconocimiento por el lanzamiento de este proceso serio y bien diseñado para poner fin al conflicto, para que los colombianos puedan disfrutar la paz y la prosperidad que tanto merecen. Hemos apoyado los esfuerzos de Colombia para mejorar la situación de seguridad y enfrentar los factores que originan el conflicto. Pero sabemos bien que los propios colombianos son los verdaderos líderes en este proceso. Estamos preparados para continuar apoyando a Colombia en su meta de avanzar hacia un futuro que incluye nuestro respaldo al programa continuo de restitución de tierras y reparación de víctimas por parte del gobierno, a la búsqueda de opciones más viables para los ciudadanos que operan en la economía lícita, y al respeto por los derechos humanos y el Estado de derecho.

Tras años de ofrecer ayudas, Estados Unidos ahora se refiere a Colombia como un socio estratégico. ¿Cuál es el futuro de esta relación bilateral?

Colombia ya ha recorrido un milagroso trayecto hacia la seguridad y la prosperidad. Vemos gran potencial en su futuro y en nuestra alianza. La relación bilateral entre Estados Unidos y Colombia se ha mantenido fuerte por muchos años. Nuestra relación va más allá de la seguridad a largo plazo y de la cooperación antinarcóticos, e incluye temas de índole económico, social, medio ambiental, como también derechos humanos, el Estado de derecho, ciencia y tecnología y temas regionales y globales. Cooperamos en innumerables temas de interés mutuo y el trabajo constructivo de Colombia con nosotros en programas de seguridad, iniciativas en materia de desarrollo económico y medio ambientales, energía, clima, y las iniciativas de inclusión social son vitales para el logro de nuestros objetivos comunes. Hoy, la pregunta central sobre las relaciones entre Estados Unidos y Colombia es cómo aprovechar nuestra estrecha relación para construir una alianza estratégica con visión a futuro y con alcance regional y global positivo.

Por eso nos asociamos con Colombia para ayudar a los países de Centroamérica a enfrentar los retos del narcotráfico y el crimen organizado. Por eso negociamos un tratado comercial que ha generado grandes beneficios económicos tanto para los colombianos como para los estadounidenses. Por eso extendimos la validez de la visa para los colombianos de cinco a 10 años, para así fomentar nuestra relación comercial y cultural. También por eso nuestro presidente ha hecho público su respaldo a las aspiraciones de Colombia de unirse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Y por eso mismo nos aliamos con Colombia y otros países para lanzar una iniciativa el año pasado llamada “Connect 2022”, que busca proveer a todos los ciudadanos del hemisferio el acceso a electricidad confiable, limpia y asequible mediante el aumento de la interconexión eléctrica. Y apenas estamos empezando.

El TLC parece estar beneficiando más a las empresas estadounidenses (las exportaciones han crecido hasta en un 20% en el primer año) que a las colombianas. ¿Cómo podemos estar seguros de que los beneficios son para los dos países?

Ambos países han visto verdaderos beneficios. Excluyendo petróleo y café, que se han visto afectados en el último año por problemas no relacionados con el TLC, las importaciones de Estados Unidos desde Colombia se han incrementado en un 22% desde que el acuerdo entre ambos países entró en vigor. Si bien es cierto que antes de la firma del TLC la mayoría de productos colombianos gozaban de acceso libre de aranceles al mercado de Estados Unidos, bajo varios programas de preferencias comerciales, esos programas vencieron en varias ocasiones.

4 may 2013

Obama a Centroamérica: “Nuestro destino está unido al suyo”


La visita del presidente a San José recuerda el valor estratégico de esta región para      EE UU


 San José (Costa Rica) 4 MAY 2013 - 20:30 CET

Barack Obama ha renovado el compromiso de su Gobierno de contribuir a la estabilidad, el progreso y la seguridad de Centroamérica, una región vital en el ajedrez de la estrategia norteamericana y que ahora atraviesa por una etapa de gran incertidumbre por culpa de la violencia y el narcotráfico. “Nuestro destino está unido al suyo”, dijo este sábado el presidente norteamericano, en una demostración de hasta qué punto esta pequeña parte del mundo cuenta para Estados Unidos.
En su visita a San José de Costa Rica, donde en la tarde del viernes se entrevistó con la presidenta de ese país, Laura Chinchilla, y posteriormente participó en una cena de trabajo con los líderes de Panamá, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice y la República Dominicana, Obama insistió en que va a colaborar en el desarrollo y la pacificación de este área. “Vamos a estar junto a ustedes, porque si a ustedes les va bien, a nosotros también”, declaró.
Como prueba de ese compromiso, el presidente norteamericano participó el sábado en una reunión con líderes empresariales y expertos de la región. El propósito era enfatizar la idea de que hoy la estabilidad política y la seguridad se consigue, principalmente, mediante el desarrollo económico. “Hay que afrontar la búsqueda de la seguridad desde un nuevo concepto para hacerlo de forma más eficaz”, dijo la presidenta Chichilla en ese foro.
La sola presencia de Obama en este modesto país -aunque con algunas gestas memorables en su historial, como la abolición del Ejército-, para conversar con los presidentes de otras siete modestas naciones que apenas representan unas décimas del Producto Interior Bruto mundial, es una prueba de que Centroamérica tiene un valor especial para Estados Unidos.
Siempre lo ha tenido. Cuatro de esos países han sido invadidos por tropas norteamericanas alguna vez en su historia. En los demás, ha habido de forma casi constante asesores militares o soldados, por cientos o por miles. Uno de ellos, Panamá, fue creado artificialmente con el único objeto de construir un canal que cambió el mapa del mundo a principios del siglo XX. Precisamente, la necesidad creciente de un segundo canal en la región acrecienta el valor estratégico que esta siempre ha tenido.
En los años setenta y ochenta la importancia de Centroamérica estaba relacionada con su función de muro ante el comunismo. EE UU dedicó todos sus esfuerzos a contener las guerrillas izquierdistas en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, aún al precio de apoyar crueles y corruptas dictaduras.
Hoy la amenaza a la estabilidad de la región es el narcotráfico y la violencia que genera. Honduras está considerado el país más peligroso del mundo, y El Salvador y Guatemala no le quedan a la zaga. El narcotráfico favorece la corrupción, y la violencia impide el desarrollo, lo que deja a Centroamérica como la hermana pobre de América Latina en este momento de expansión en todo el continente.
Obama ha prometido luchar contra eso. “Cuanto más fuertes sean la economía y las instituciones, más débil será el narcotráfico”, dijo en una rueda de prensa el viernes con Laura Chinchilla. “En una situación de violencia es muy difícil desarrollarse, pero los efectos del narcotráfico son peores cuando los países son pobres”, añadió.
Por encima de problemas puntuales, aunque gravísimos, Obama, que visita Centroamérica por segunda vez a lo largo de su presidencia, es el mensajero de un país que intenta dejar claro, ante la competencia de China y de otros, que esta es su área de influencia y que cualquier cosa que haya que hacer, bien sea luchar contra el narcotráfico o construir otro canal, se hará conforme a sus criterios.
Dado que al frente de ese país hay ahora un presidente como Obama –y que los tiempos tampoco están para exhibiciones de fuerza-, el camino para ejercer influencia en esta ocasión es el de la colaboración económica. La receta que se pretende para robustecer el sistema es la de acelerar el desarrollo mientras se elimina la violencia de forma prudente. Como recordó la presidenta Chinchilla: “Costa Rica no puede permitirse un escenario de guerra para combatir el narcotráfico”. Algo similar podrían repetir el resto de sus colegas centroamericanos.
No se consigue hoy una Centroamérica más estable y segura con asesores militares. Se consigue, como ha explicado Obama, con un buen sistema migratorio, con una mejora de la educación infantil, con inversión en nuevas tecnologías. En suma, con mejores condiciones de vida.

24 abr 2013

"Zar"antidrogas de EEUU defiende reforzar salud pública para combatir drogas

Fuente: http://pocamadrenews.files.wordpress.com/2010/09/narco-en-usa.jpg?w=370
Washington, 24 abr (EFE).- El "zar" antidrogas de la Casa Blanca, Gil Kerlikowske, defendió hoy en una entrevista con Efe el enfoque del Gobierno del presidente Barack Obama de impulsar programas de salud pública para combatir el consumo de drogas, e instó a otros países a que adopten ese paradigma.

"No podemos solucionar este problema mediante arrestos ni mediante la legalización de las drogas", dijo Kerlikowske, titular de la Oficina Nacional de Políticas para el Control de las Drogas (ONDCP, en inglés) de la Casa Blanca, horas antes de divulgar la estrategia nacional antidrogas para 2013 en Baltimore (Maryland), que incluye importantes reformas.

Parte de la estrategia incluye el fomento de la cooperación de EE.UU. con otros países en la lucha contra los narcóticos, además de la inversión de poco más de 10.500 millones de dólares en programas de prevención y tratamiento.

Para el año fiscal 2014, Obama ha solicitado además 9.600 millones de dólares en programas policiales internos, 3.700 millones para la interceptación, y 1.600 millones para programas internacionales.

Kerlikowske señaló que, desde 2009, el gobierno de Obama ha apostado por un mayor énfasis en la drogadicción como problema de salud pública por entender que hay que "romper el ciclo" del uso de drogas, la comisión de delitos y el encarcelamiento.

"Mi experiencia de casi cuatro décadas como jefe de policía me ha enseñado que éste es un asunto de salud pública muy importante y que el continuar arrestando a la gente no resolverá el problema, y eso es lo que mis colegas en todo el país piensan", observó.

Su esperanza, aseguró, es que "otros países se unan a nosotros y adopten un enfoque de salud pública al problema".

Aparte de visitar algunos centros de tratamiento "Nueva Vida" en México, Kerlikowske destacó centros similares en Guatemala, Perú y Colombia.

La cooperación internacional es clave si se toma en cuenta que, por ejemplo, Brasil enfrenta "un problema significativo de cocaína" dentro de sus fronteras, señaló.

"En los flujos (de cocaína) hacia África, España, la Comunidad Europea y desde luego el Reino Unido, hemos visto un cambio en muchos de estos patrones porque nuestro consumo de cocaína ha bajado de forma significativa, en un 40 % en los últimos seis años", precisó.

El titular de la ONDCP elogió la "estrecha" cooperación entre EE.UU. y México para reducir la demanda de las drogas y expresó el interés de su país de continuar esa labor con el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Aunque ambos países tienen una "responsabilidad compartida" para frenar el tráfico ilegal de drogas, armas y dinero por la frontera común, Kerlikowske evadió comentar la estrategia antidrogas del Gobierno de Peña Nieto.

"En realidad no es mi función; soy el asesor en política antidrogas del presidente Obama", afirmó.

Por otra parte, Kerlikowske dijo que se trabaja con la industria farmacéutica para frenar el abuso de las recetas médicas, un problema que mata a más estadounidenses que el consumo de heroína y cocaína juntas.

Según Kerlikowske, más de 16.000 personas mueren al año por el abuso de analgésicos y más de 20.000 fallecen por el abuso de recetas médicas en general.

"Las comunidades inmigrantes en particular necesitan información no sólo sobre cómo prevenir que los jóvenes usen drogas sino también sobre cómo reducir el problema que sale de nuestros botiquines", porque los fármacos en poderosos analgésicos no entran a EEUU por contrabando, dijo.

Preguntado sobre cuál querría, como principal asesor antidrogas de la Casa Blanca, que fuese el legado de la lucha antidrogas de Obama al concluir su presidencia en 2017, Kerlikowske señaló que EEUU debe continuar trabajando duro para reducir el alto número de muertes por el uso de estupefacientes.

"No hemos sido muy buenos en trasmitir este mensaje, pero esto no es ni ha sido únicamente un problema policial. Es también un problema de salud pública y de educación pública", enfatizó. EFE

© EFE

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Más detalles acerca de la Estrategia: 

19 abr 2013

Funes pide a Obama más compromiso para financiar seguridad en Centroamérica



El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, pidió hoy en Washington que su homólogo de EE.UU., Barack Obama, se comprometa más con la financiación de la seguridad en Centroamérica y con la reducción del consumo de drogas.
  
"Queremos más compromiso y que (Obama) se involucre más en la financiación de la estrategia de seguridad en Centroamérica", dijo Funes en una rueda de prensa en Washington, donde se encuentra de visita oficial.

Esa petición forma parte de la "agenda regional" que los mandatarios centroamericanos quieren tratar con Obama cuando el presidente estadounidense visite Costa Rica los próximos días 3 y 4 de mayo tras viajar a México.

Según Funes, en el marco de la Iniciativa Regional de Seguridad para Centroamérica (Carsi, en inglés) Estados Unidos ha comprometido "una suma que ronda los 360 millones de dólares" y "se han desembolsado unos 40".

"Consideramos que el compromiso debe ser mayor", insistió el presidente salvadoreño.

Mientras Estados Unidos y Europa no se impliquen más en el combate al consumo de drogas, la lucha contra el narcotráfico y la inseguridad que genera en Centroamérica "no será lo eficiente que esperamos", subrayó Funes.

Agregó que Centroamérica sola no puede luchar contra la inseguridad y necesita la colaboración de países como México y Colombia, así como "el apoyo clave" de Estados Unidos.

Funes busca tener una reunión bilateral con Obama cuando el mandatario estadounidense visite Costa Rica para asistir a la cumbre del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y así lo solicitará hoy cuando se reúna con el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry.

En ese encuentro bilateral con Obama, Funes quiere pedir "un empuje" al Reto del Milenio, una iniciativa de Estados Unidos de la que se beneficia El Salvador y que está pendiente de la aprobación de una segunda etapa.

Asimismo, Funes explicó hoy que también quiere "avances" en el Asocio para el Crecimiento, un programa mediante el que Estados Unidos pretende ayudar a El Salvador a impulsar el desarrollo económico del país a partir del combate de la baja productividad y la inseguridad.

Tras participar el jueves en un foro del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM) sobre la inseguridad en Latinoamérica, Funes culminará hoy su visita a Washington con la reunión prevista con Kerry.


22 mar 2012

Presidente Barack Obama visita El Salvador y otorga 200 millones de dólares

El presidente Barack Obama anunció en El Salvador que EE.UU. proporcionará $200 millones de dólares como parte de un programa para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en Centroamérica.

Según el presidente, el programa debe contribuir a los esfuerzos de seguridad en la región en virtud de una estrategia conjunta que los países del área desarrollarán por sí mismos en los próximos meses.

De acuerdo con la Casa Blanca, entre los participantes en la iniciativa figurarán México, Colombia, Chile, España, Canadá, y también la Unión Europea y el Banco de Desarrollo Interamericano.

En una rueda de prensa al término de una reunión de más de una hora con el mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, Obama resaltó la idea de tener fronteras más seguras combatiendo la pobreza y los factores sociales que lanzan a los jóvenes en brazos del crimen organizado.

Al referirse a la inclusión de El Salvador en el programa de Socios para el Crecimiento, el presidente señaló que los dólares son importantes, pero tienen que ir de la mano de reformas institucionales. “No se puede seguir esperando que el desarrollo venga de afuera”, dijo.

También anunció otra iniciativa para un mejor control fronterizo, la “Alianza para los Cruces” y dijo que EE.UU, colaborará con los pases en la región “para hacer las fronteras más eficientes y más seguras, de modo que alentemos el comercio y el crecimiento económico en lugar de limitarlo”.

Obama resaltó la idea puesta de relieve por el presidente Funes de eliminar las causas que hacen pensar a la gente que tiene que ir “hacia el norte” para poder alimentar a sus familias, y dijo seguir creyendo en la necesidad de que EE.UU. realice una reforma migratoria integral. “No va a ser fácil”, dijo, pero indicó que confía que a la larga pueda lograrse.

Por su parte, Funes dijo que la pobreza y la exclusión social han propiciado el terreno fértil en la región para los delincuentes y narcotraficantes, y señaló que hay que invertir más en políticas de prevención, pero también atacar la demanda de narcóticos. “Si consumo no hay oferta”, subrayó.

A raíz de la llegada de Obama a San Salvador se registró un sismo de 3,1 grados en la escala de Richter, sin mayores consecuencias, puesto que las autoridades no reportaran ni daños ni víctimas,

La casa Blanca informó que la visita de Obama fue recortada unas horas y que el presidente regresará el miércoles por la mañana a Washington. La hora de partida será a las 11.00 horas locales (17.00 GMT), en lugar de las 13.30 horas previstas en el programa original.

El adelanto de la partida motivó la cancelación de una visita al sitio arqueológico Joya de Cerén, y en su lugar Obama sostendrá una teleconferencia con sus asesores antes de regresar a Washington.

La llegada

El presidente de EE.UU. fue recibido por el mandatario Mauricio Funes, en la Casa Presidencial salvadoreña para discutir temas de interés bilateral y afianzar la relaciones entre los dos países.

Acompañados por sus respectivas esposas e hijos, ambos mandatarios se saludaron y, posteriormente, entraron al Palacio para la reunión, después de la cual ofrecerieron la conferencia de prensa conjunta.

Obama y su esposa, Michelle Obama, partieron de Santiago de Chile para la última escala de su gira por América Latina en San Salvador.

El alcalde de San Salvador, Norman Quijano dio la bienvenida a la familia presidencial, entregó las llaves de la ciudad al presidente Obama y lo declaró visitante ilustre y huesped de honor.

La agenda incluye una cena oficial en el palacio presidencial salvadoreño. La señora Obama también se reunirá durante el día con jóvenes salvadoreños.

La visita a la Catedral Metropolitana y a la cripta de monseñor Oscar Romero, planeada para el miércoles 23 de marzo, se realizará esta misma tarde, según informaron autoridades hondureñas.

20 mar 2012

Con dinero de EE. UU., Colombia entrenaría a otros países en seguridad

El país ha capacitado a unos 11.000 uniformados de Centroamérica que sufren el narcotráfico.

Una partida de 18 millones de dólares asignó la Comisión de Apropiaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos para que Colombia entrene a policías y militares de Centroamérica y el Caribe en la lucha contra el narcotráfico.

De ser aprobados estos recursos por el Congreso, se convertirían en una ayuda adicional a la que Washington entrega a Colombia cada año y que para el 2013, según la propuesta de la Casa Blanca, sería de 330 millones de dólares.

Lo que el programa de seguridad busca es que Colombia, dada la gran experiencia en la lucha contra el narcotráfico, comparta sus conocimientos con otros países que hoy sufren ese flagelo.

A la fecha, el país ha entrenado a unos 11.000 policías y militares de Centroamérica, particularmente de México, Honduras y Guatemala.

El gobierno colombiano venía insistiendo en este tema desde hace dos años, y en abril pasado, durante la Cumbre de las Américas en Cartagena, los presidentes Barack Obama y Juan Manuel Santos lo retomaron. Los mandatarios hablaron de los términos, pero no de los fondos para financiar el programa.

EE. UU. ya había aportado algunos fondos para este programa (ayudó en la construcción de una academia para el entrenamiento), pero fueron recursos menores y sacados de la ayuda regular.

Pero los recursos adicionales para Colombia pueden ser aún más. El presupuesto aprobado por la Cámara incluye 30 millones de dólares adicionales -si se compara con la solicitud de Obama a comienzos del año-, con lo que la ayuda subiría a 360 millones en el 2013. Al Ejército, por ejemplo, se le eleva en un 25 por ciento (de 30 a 40 millones).

Fuente: http://www.eltiempo.com/politica/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-11831403.html

14 mar 2012

Triángulo norte, vital en lucha antidrogas


El funcionario para asuntos de narcotráfico de Estados Unidos visitará Guatemala, El Salvador y Honduras.

El subsecretario de Estado de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, William Brownfield, anunció ayer una gira para finales de marzo en los países del llamado triángulo norte: Guatemala, El Salvador y Honduras. El funcionario estadounidense es uno de los responsables de la ejecución de la Iniciativa Regional de Seguridad para América Central (CARSI, en inglés), que prevé donar $361 millones a una región considerada como importante ruta de cocaína hacia Estados Unidos.
Brownfield, quien visitó El Salvador en febrero de 2011, dijo, a través de una videoconferencia, que espera reunirse con autoridades de los tres países. Especificó que ofrecerá helicópteros a Honduras para el combate al narcotráfico. En ese país visitará la cárcel de Comayagua, donde murieron 361 internos en un incendio el pasado 14 de febrero.
El funcionario agregó: “Los tracks (sic) de radar indican que la gran mayoría del tráfico aéreo y más de la mitad del tráfico marítimo de la droga ilícita que entra a América Central entra por Honduras y Guatemala”.
Brownfield dijo que CARSI implica un apoyo a los siete países de Centroamérica, a través del Sistema de Integración Centroamericana, pero puntualizó que el interés de Estados Unidos se centrará en el triángulo norte. “Admito que vamos a concentrar nuestros esfuerzos en este momento en los tres países que sufren las consecuencias peores que cualquiera de los otros de la violencia, de la tasa de homicidios y del tráfico de la droga ilícita”, dijo.
El subsecretario, quien fue embajador en Colombia entre 2007 y 2010, previó que en algunos años, como consecuencia “lógica”, el narcotráfico podría movilizarse al Caribe ante la presión que se ejercerá, según él, a través de CARSI en Centroamérica.
Brownfield, al igual que otros funcionarios del Gobierno estadounidense, se mostró contrario a la iniciativa de despenalización de drogas que ha propuesto el presidente de Guatemala, Otto Pérez. Sin embargo, apuntó que si se debate sobre el tema, habrá que hacerlo con propiedad. “Lo que necesitamos, si queremos tener un debate, son personas pragmáticas, ofreciendo un ejemplo claro, detallado. ¿Qué quiere decir descriminalización o legalización? ¿Qué categoría?”, manifestó.