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15 abr 2013

Nicolás Maduro tendrá que concertar con las fuerzas de oposición

Fuente: http://www.criteriohidalgo.com/upload/foto/9/0/5/30414149.jpg

Analista Internacional y Director del ILLGP Oscar Schiappa-Pietra informó en entrevista a ATV Noticias el escenario que afronta Venezuela tras las elecciones presidenciales donde Nicolás Maduro es el ganador.

“La oposición ha pedido una evaluación integral del proceso electoral debido al número reducido de votos de diferencia que le han dado el triunfo a Nicolás Maduro, a lo que se suma un alto número de votos impugnados. Esta ajustada victoria impone el reto de la concertación democrática entre el oficialismo y la oposición, y hago votos para que ese sea el camino que recorra Venezuela” indicó Oscar Schiappa-Pietra.

El Director del ILLGP sostuvo que los demás países de Latinoamérica pueden compartir con el hermano pueblo de Venezuela sus experiencias de transición política y de concertación democrática. “Nicolás Maduro es un triunfador en la medida que la voluntad popular lo está reconociendo como presidente; pero ejercer liderazgo implica reconocer la realidad, que categóricamente señala una victoria por una mínima mayoría. No se puede disolver el mandato de casi la mitad del pueblo venezolano” afirmó el Director del ILLGP.

Schiappa-Pietra resaltó también la relación prudente que el Perú sostiene con Venezuela bajo el régimen del presidente Ollanta Humala.


Fuente: http://www.cgdd.org/

9 mar 2013

50 verdades sobre Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana


Por Salim Lamrani

El presidente Hugo Chávez, quien falleció el 5 de marzo de 2013 de un cáncer a los 58 años, marcó para siempre la historia de Venezuela y de América Latina.

1.Jamás en la historia de América Latina, un líder político alcanzó una legitimidad democrática tan incontestable. Desde su llegada al poder en 1999, hubo 16 elecciones en Venezuela. Hugo Chávez ganó 15, de las cuales la última el 7 de octubre de 2012. Siempre derrotó a sus rivales con una diferencia de 10 a 20 puntos.

2.Todas las instancias internacionales, desde la Unión Europea hasta la Organización de Estados Americanos, pasado por la Unión de Naciones Suramericanas y el Centro Carter, se mostraron unánimes al reconocer la transparencia de los escrutinios.

3.James Carter, antiguo presidente de Estados Unidos, incluso declaró que el sistema electoral de Venezuela era "el mejor de mundo”.






4.La universalización del acceso a la educación instaurada en 1998 tuvo resultados excepcionales. Cerca de 1,5 millones de venezolanos aprendieron a leer y escribir gracias a la campaña de alfabetización denominada Misión Robinson I.

5.En diciembre de 2005, la UNESCO decretó que se había erradicado el analfabetismo en Venezuela.

6.El número de niños escolarizados pasó de 6 millones en 1998 a 13 millones en 2011 y la tasa de escolarización es ahora de 93,2%.

7.La Misión Robinson II se lanzó para llevar al conjunto de la población a alcanzar el nivel secundario. Así, la tasa de escolarización en la enseñanza secundaria pasó de un 53,6% en 2000 a un 73,3% en 2011.

8.las Misiones Ribas ySucre permitieron a decenas de miles de jóvenes adultos emprender estudios universitarios. Así, el número de estudiantes pasó de 895.000 en 2000 a 2,3 millones en 2011, con la creación de nuevas universidades.

9.Con respecto a la salud, se creó el Sistema Nacional Público para garantizar el acceso gratuito a la atención médica a todos los venezolanos. Entre 2005 y 2012 se crearon 7.873 centros médicos en Venezuela.

10.El número de médicos pasó de 20 por 100.000 habitantes en 1999 a 80 por 100.000 en 2010, o sea un aumento del 400%.

11.La Misión Barrio Adentro I permitió realizar 534 millones de consultas médicas. Cerca de 
17 millones de personas pudieron ser atendidas, mientras que en 1998, menos de 3 millones de vidas tenían acceso regular a la salud. Se salvaron 1,7 millones de vidas entre 2003 y 2011.

12.La tasa de mortalidad infantil pasó de un 19,1 por mil en 1999 a un 10 por mil en 2012, o sea una reducción de un 49%.

13.La esperanza de vida pasó de 72,2 años en 1999 a 74,3 años en 2011.


Foto: Efe

14.Gracias a la Operación Milagro lanzada en 2004, 1,5 millones de venezolanos víctimas de cataratas u otras enfermedades oculares, recobraron la vista.

15.De 1999 a 2011, la tasa de pobreza pasó de un 42,8% a un 26,5% y la tasa de extrema pobreza de un 16,6% en 1999 à un 7% en 2011.

16.En la clasificación del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Venezuela pasó del puesto 83 en el año 2000 (0,656) al puesto 73 en 2011 (0,735), y entró en la categoría de las naciones con el IDH elevado.

17.El coeficiente GINI, que permite calcular la desigualdad en un país, pasó de 0,46 en 1999 a 0,39 en 2011.

18.Según el PNUD, Venezuela ostenta el coeficiente GINI más bajo de América Latina, es el país de la región donde hay menos desigualdad.

19.La tasa de desnutrición infantil se redujo en un 40% desde 1999.

20.En 1999, el 82% de la población tenía acceso al agua potable. Ahora es un 95%.

21.Durante la presidencia de Chávez, los gastos sociales aumentaron en un 60,6%.

22.Antes de 1999, sólo 387.00 ancianos recibían una pensión. Ahora son 2,1 millones.

23.Desde 1999, se construyeron 700.00 viviendas en Venezuela.

24.Desde 1999, el gobierno entregó más de un millón de hectáreas de tierras a los pueblos aborígenes del país.

25.La reforma agraria permitió a decenas de miles de agricultores ser dueños de sus tierras. En total, se distribuyeron más de 3 millones de hectáreas.

26.En 1999, Venezuela producía el 51% de los alimentos que consumía. En 2012, la producción es de un 71%, mientras que el consumo de alimentos aumentó en un 81% desde 1999. Si el consumo de 2012 fuera similar al de 1999, Venezuela producirían el 140% de los alimentos consumidos a nivel nacional.

27.Desde 1999, la tasa de calorías que consumen los venezolanos aumentó en un 50% gracias a laMisión Alimentación que creó una cadena de distribución de 22.000 almacenes de alimentos (MERCAL, Casas de Alimentación, Red PDVAL), donde se subvencionan los productos a la altura de un 30%. El consumo de carne aumentó en un 75% desde 1999.

28.Cinco millones de niños reciben ahora alimentación gratuita a través del Programa de Alimentación Escolar. Eran 250.000 en 1999.

29.La tasa de desnutrición pasó de un 21% en 1998 a menos del 3% en 2012.

30.Según la FAO, Venezuela es el país de América Latina y del Caribe más avanzado en la erradicación del hambre.

31.La nacionalización de la empresa petrolera PDVSA en 2003 permitió a Venezuela recuperar su soberanía energética.

32.La nacionalización de los sectores eléctricos y de telecomunicación (CANTV y Electricidad de Caracas) permitió poner término a situaciones de monopolio y universalizar el acceso a estos servicios.

33.Desde 1999, se crearon más de 50.000 cooperativas en todos los sectores de la economía.

34.La tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos.

35.El salario mínimo pasó de 100 bolívares (16 dólares) en 1998 a 247,52 bolívares (330 dólares) en 2012, o sea, un aumento de más del 2.000%. Se trata del salario mínimo más elevado de América Latina.

36.En 1999, el 65% de la población activa cobraba el salario mínimo. En 2012 sólo el 21,1% de los trabajadores disponen de este nivel salarial.

37.Los adultos de cierta edad que nunca trabajaron disponen de un ingreso de protección equivalente al 60% del salario mínimo.

38.Las mujeres desprotegidas así como las personas discapacitadas reciben una ayuda equivalente al 80% del salario mínimo.

39.El horario laboral se redujo a 6 horas diarias y a 36 horas semanales sin disminución del salario.

40.La deuda pública pasó de un 45% del PIB en 1998 al 20% en 2011. Venezuela se retiró del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial rembolsando con anticipación todas sus deudas.

41.En 2012, la tasa de crecimiento de Venezuela fue del 5,5%, una de las más elevadas del mundo.

42.El PIB por habitante pasó de 4.100 dólares en 1999 a 10.810 dólares en 2011.

43.Según el informe anual World Happiness de 2012, Venezuela es el segundo país más feliz de América Latina, detrás de Costa Rica, y el decimonoveno a nivel mundial, delante de Alemania o España.

44.Venezuela ofrece un apoyo directo al continente americano más importante que Estados Unidos. En 2007, Chávez dedicó más de 8.800 millones de dólares a donaciones, financiaciones y ayuda energética contra sólo 3.000 millones de la administración Bush.

45.Por primera vez en su historia, Venezuela dispone de sus propios satélites (Bolívar y Miranda) y es ahora soberana en el campo de la tecnología espacial. Hay Internet y telecomunicaciones en todo el territorio.

46.La creación de Petrocaribe en 2005 permite a 18 países de América Latina y del Caribe, o sea 90 millones de personas, adquirir petróleo subvencionado a la altura del 40% al 60%, y asegurar su abastecimiento energético.

47.Venezuela brinda también ayuda a las comunidades desfavorecidas de Estados Unidos proporcionándoles combustible con tarifas subvencionadas.

48.La creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América (ALBA) en 2004 entre Cuba y Venezuela asentó las bases de una alianza integradora basada en la cooperación y la reciprocidad, que agrupa a 8 países miembros, y que ubica al ser humano en el centro del proyecto de sociedad, con el objetivo de luchar contra la pobreza y la exclusión social.

49.Hugo Chávez está en el origen de la creación en 2011 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que agrupa por primera vez las 33 naciones de la región, que se emancipan así de la tutela de Estados Unidos y de Canadá.

50.Hugo Chávez desempeño un papel clave en el proceso de paz en Colombia. Según el presidente Juan Manuel Santos, "si avanzamos en un proyecto sólido de paz, con progresos claros y concretos, progresos jamás alcanzados antes con las FARC, es también gracias a la dedicación y al compromiso de Chávez y del gobierno de Venezuela”.


Fuente: 
[*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris IV-Sorbonne, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de la Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade. Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr - Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel].
Opera Mundi

5 mar 2013

Chávez a fin de cuentas


Por Jon Lee Anderson
Publicado el 5 de marzo de 2013
Foto sin fecha de Hugo Chávez cuando era niño en Barinas, Venezuela. Foto AFP
Foto sin fecha de Hugo Chávez cuando era niño en Barinas, Venezuela. Foto AFP

El presidente venezolano Hugo Chávez Frías, que murió este martes (5 de marzo de 2013) de cáncer a la edad de 58 años, fue uno de los líderes más ostensiblemente provocativos de la escena mundial reciente. Su muerte llega después de meses en los que su salud fue un misterio nacional, tema de ofuscación y rumores; pasó el día de la asunción de su nuevo mandato en una cama de hospital en Cuba. El vicepresidente Nicolás Maduro, quien hizo el anuncio, es uno de los políticos que maniobran ahora para controlar el país, donde habrá elecciones en un mes.
Paracaidista que pasó dos años en prisión después de liderar un fracasado golpe militar contra el gobierno venezolano en 1992, Chávez emergió, tras una amnistía, con una renovada determinación de obtener el poder y buscó el apoyo del veterano líder comunista de Cuba, Fidel Castro, para hacerlo. En 1998, Chávez ganó las elecciones presidenciales venezolanas prometiendo cambiar las cosas para siempre, de arriba a abajo.  Desde que juró el cargo, en febrero de 1999, se dedicó a hacer precisamente eso. Lo que dejó es un país que en algunos aspectos ya no será el mismo y que, en otros, es la misma Venezuela de siempre: uno de los países más ricos en petróleo del mundo, pero socialmente desigual, con gran cantidad de ciudadanos viviendo en algunas de las villas miserias más violentas de Latinoamérica.
Para decir en su favor, Chávez se dedicó encarecidamente a intentar cambiar la vida de los pobres, que fueron sus mayores y más fervientes seguidores. Comenzó por diseñar una nueva Constitución y rebautizar el país. Simón Bolívar, que había combatido para unir a toda América Latina bajo su mando, era el héroe de Cha´vez, y de modo que cambió el nombre del país a República Bolivariana de Venezuela, y de allí en más gastó gran cantidad de tiempo y recursos intentando forjar lo que llamó su “Revolución Bolivariana”. No iba a ser, inicialmente, un emprendimiento socialista o siquiera antiamericano por fuerza, pero en los años siguientes el gobierno de Chávez y su rol internacional se volvieron ambos, al menos en la intención.
Me reuní con Chávez cierta cantidad de veces a lo largo de los años, pero la primera vez que lo vi fue en 1999, poco después de que se había convertido en presidente Venezuela, en La Habana, Cuba, dando un discurso en un salón de la Universidad, con los dos hermanos Castro entre los asistentes –una excepcional aparición—y otros altos miembros del Politburó cubano. Fidel Castro miró y escuchó embelesado durante los noventa minutos en que Chávez habló, estableciendo las bases retóricas para la intensa y profunda relación entre los dos países, y los dos líderes, que pronto seguiría. Ese día, cierta cantidad de observadores presentes en la sala comentaron lo que parecía ser un gran romance entre ambos. Estaban en lo cierto. Chávez, casi treinta años más joven que Fidel, enseguida se volvió inseparable del líder cubano, quien era claramente una figura paternal y un modelo (la familia de Chávez era humilde y de provincias, del interior de Venezuela). Y para Castro, Chávez era un heredero y algo así como un hijo entrañable. Asombrosamente, o apropiadamente, fue Fidel quien advirtió la molestia de Chávez en una visita a La Habana en 2011 e insistió en que viera a un médico –quien pronto descubrió el cáncer de Chávez, un tumor descripto como del tamaño de una pelota de béisbol y en algún lugar de su ingle. Desde entonces, y hasta que regresó a casa en febrero de 2013, ya enfermo terminal, Chávez recibió virtualmente todo el tratamiento de su cáncer en La Habana, bajo estrecho escrutinio de Fidel.
Un showman cálido y afable, con un notable sentido de la ocasión así como de la oportunidad estratégica, Chávez creció en ambiciones y estatura global durante los años de Bush, en los que América latina fue relegada a segundo plano por Washington. Chávez se distanció pronto de la retórica belicosa de la administración Bush tras el 11 de septiembre de 2001 y se tornó crecientemente ácido respecto de las políticas y actitudes del “Imperio” norteamericano. Chávez cerró las oficinas de enlace militar norteamericano en Venezuela y terminó la cooperación con la Drug Enforcement Administration (DEA). Pronto fue más allá, ridiculizando deliciosamente al presidente de los Estados unidos, al que llamaba “Mr. Danger” y “burro”, y a de quien se burlaba regularmente en su programa semanal de televisión “Aló Presidente”,  en el que a veces hizo que gobernar pareciera un reality de televisión (una vez ordenó a su ministro de Defensa que enviara fuerzas venezolanas a la frontera colombiana en vivo en “Aló Presidente”). Un intento de golpe de Estado por una conspiración de políticos de derecha, hombres de negocios y militares, en 2002, detuvo a Chávez de forma breve y humillante, antes de ser liberado y que pudiera reasumir su cargo.
El golpe contra Chávez fracasó, pero no antes de que recibir, aparentemente, un guiño y una señal de consentimiento de la administración Bush. Chávez nunca perdonó a los norteamericanos. De allí en más, su retórica antinorteamericana se tornó más acalorada, y cada que le era posible buscaba incomodar a Washington. Incluso antes, en 2000, Chávez había volado a Bagdad para una reunión amistosa con Saddam Hussein. Luego, en su declarada ambición de debilitar al “Imperio” de los Estados Unidos y crear un “mundo multipolar”, abrazaría a otros personajes de similares posturas antinorteamericanas: Ahmadinejad, de Irán, fue uno de ellos, Lukashensko de Bielorrusia fue otro. Invitó a Vladimir Putin a que enviara sus naves a realizar ejercicios en aguas venezolanas y le vendió armas. Y estaba su cada vez más compinche y dependiente relación con Fidel Castro.
El petróleo de Venezuela fluía a una Cuba desprovista de energía, terminando, de hecho, con casi una década de penurias del “Período Especial” que siguió al colapso soviético y el abrupto final de tres décadas de generosos subsidios de Moscú. Médicos cubanos, instructores deportivos y hombres de seguridad pronto estaban viajando en dirección contraria, ayudando a Chávez a dotar de personal a algunos de los programas que llamaba Misiones, dirigidos a aliviar la pobreza y la enfermedad en las villas miserias de Venezuela y en zonas rurales. Chávez y Castro hicieron viajes juntos, frecuentemente se visitaban el país del otro, y era evidente que estaban encantados con la mutua compañía.
En una visita a Caracas en 2005, poco después de que Chávez anunciara que había decidido que el socialismo era la vía a seguir para su revolución y para Venezuela, lo vi en el palacio presidencial. Estaba desbordante de un nuevo fervor revolucionario. En una reunión con granjeros pobres, anunció la toma de grandes tierras privadas del interior e les indicó eufóricamente que se organizaran en colectivos y trabajaran las propiedades confiscadas. “¡RAS!”, gritó feliz, y lo repitió muchas veces “¡RAS!”. Un ayudante explicó que la sigla significaba “Rumbo al socialismo”.
Nunca dio resultado, sin embargo. Los intentos de colectivización y reforma agraria de Chávez parecían mal planificados y fuera de tiempo, de algún modo, al igual que él mismo parecía una vuelta a viejos tiempos, en los que América Latina era dominada por caudillos caprichosos y había una Guerra Fría en un mundo claramente polarizado.
Un par de años más tarde, le pregunté por qué había decidido adoptar el socialismo tan tardíamente. Reconocía que había llegado a él tarde, mucho después de que el mundo lo hubiera abandonado, pero dijo que había hecho un click en él después de haber leído la novela “Los Miserables” de Víctor Hugo. Eso, y escuchar a Fidel.
Alimentado por miles de millones de dólares de la escalada de los precios del petróleo, Chávez había ganado una influencia significativa en años reciente en todo el hemisferio, formando relaciones cercanas con una cantidad de regímenes emergentes de izquierda, en Bolivia, Argentina y Ecuador, y con Nicaragua, una vez más liderada por el viejo líder sandinista Daniel Ortega. Predijo un debilitamiento de la influencia norteamericana y una oportunidad, después de todo, para la resurrección del gran sueño de Bolívar.
¿Qué ha quedado, en cambio, después de Chávez? Un gran hueco para los millones de venezolanos y otros latinoamericanos, en su mayoría pobres, que lo veían como a un héroe y un protector, alguien que “se preocupaba” por ellos de un modo en que ningún otro líder de América Latina lo había hecho en el recuerdo reciente. Para ellos ahora habrá la desesperación y la angustia de que no aparecerá otro como él, no con un corazón tan grande y un espíritu tan radical, en el futuro previsible. Y probablemente tengan razón. Pero también es que el chavismo todavía no ha mostrado resultados. El designado sucesor de Chávez, Maduro, indudablemente intentará continuar la revolución, pero los no atendidos problemas sociales y económicos del país se están acumulando y parece probable que, en un futuro no tan distante, la desazón por la pérdida del líder se extenderá a la revolución inconclusa que dejó tras de sí.
Estuve en el avión de Chávez cuando voló a Cuba, en 2008, para felicitar a Raúl Castro por su asunción formal del poder. Su hermano Fidel había caído enfermo y renunciado a su cargo oficial. En La Habana, Chavez desapareció de la vista –para visitar a Fidel, que todavía estaba recluido. En el vuelo de regreso, al día siguiente, nos informó, feliz, a todos los que estábamos a bordo que “Fidel está bien y manda sus saludos”. Cinco años más tarde, los Castro, ambos octogenarios, están vivos y coleando y es Chávez quien ha abandonado la escena.
*Este artículo fue publicado originalmente en elpuercoespin